Nuestra Historia

En el año 2014, investigando para un documental, hicimos una parada en la zona minera de Las Claritas. Allí nos acercamos hasta un prostíbulo en el que se estaba realizando un bingo. El local estaba lleno de mineros atentos al sorteo, cosa que nos extrañó bastante por que el bingo siempre nos pareció una actividad de personas de avanzada edad…Hasta que vimos el premio…dependiendo de la orientación sexual del minero, el premio era un niño o niña indígena no mayor de 10 años de edad, que aguardaba conocer al dueño de su destino dentro de un hoyo excavado en el suelo del local.

Cuando uno ve con sus propios ojos un espectáculo como este, es imposible permanecer indiferente al problema. Nos dimos cuenta que, en este mercado de instintos básicos, poco podíamos hacer para disminuir la demanda (los mineros ilegales proceden de numerosos países y para ellos los indios son menos que animales), pero podíamos tener alguna posibilidad de disminuir la oferta si ayudábamos al desarrollo de las comunidades indígenas. Y así nació Fundación Nativo.